Misión y Visión de Empresas – ¿Por qué todas suenan igual?
28 jun 2025
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Misión y Visión de Empresas – ¿Por qué todas suenan igual?
Quiero compartir una reflexión: ¿por qué la misión y visión de las empresas están redactadas de la misma manera, aunque en la práctica actúan distinto? Si de verdad quieren diferenciarse, ¿por qué terminan diciendo exactamente lo mismo? ¿No será que, en el fondo, no es tan importante para ellos como dicen?
Primero, ¿Qué entiendo por Misión y Visión?
Antes que nada, quiero dejar claras mis definiciones, en palabras simples:
Misión: Es el propósito principal de una empresa, su razón de ser, lo que la mueve cada día.
Visión: Es la meta a largo plazo, eso que sueñan lograr o en lo que se quieren convertir.
Luego busqué la definición de internet que dice que ambas sirven para orientar decisiones, motivar al equipo, fortalecer la identidad y comunicar con claridad el propósito. En teoría, son la brújula que guía el crecimiento.
Hasta ahí todo genial. Pero acá viene el clavo.
El Ctrl+C / Ctrl+V corporativo
Cada vez que leo la misión y visión de una empresa, me encuentro con algo como esto:
“Somos una gran empresa comprometida con ofrecer [productos/servicios] de alta calidad, enfocada en satisfacer las necesidades de nuestros clientes con eficiencia, responsabilidad y mejora continua, generando valor para nuestros colaboradores, socios y comunidad.”
Todos dicen lo que se quiere escuchar, pero casi nadie se arriesga a escribir algo real, algo suyo. ¿No se supone que la misión debe ser única? ¿Entonces por qué siguen usando siempre las mismas palabras: “calidad”, “eficiencia”, “comprometida”, “mejora continua”?
Todo se detiene si encontrara una empresa que diga:
“Queremos aumentar nuestras ventas un 10% cada trimestre y encontrar mejores proveedores para subir nuestros márgenes.”
…me parecería más honesta, si eres una empresa nueva lo primero que quieres es vender. Hasta me darían ganas de colaborar con ellos.
Volviendo al punto: estas frases genéricas me recuerdan a mis años de universidad, cuando cada semestre inventábamos una empresa ficticia para un proyecto. Usábamos los mismos ejemplos una y otra vez, una especie de plantilla que siempre salia bien.
Pero… ¿Qué tiene que ver esto con el diseño?
Mucho. Porque cuando hablamos de propósito, estrategia y diferenciación, estamos hablando también de diseño.
La Misión y Visión deberían ser el punto de partida del diseño estratégico, no un formalismo que se copia y se pega solo para “cumplir”.
Aquí entra el diseño de experiencia de usuario (UX). ¿Qué dice la ley del UX? Primero investigá. Entendé qué necesita tu usuario, descubrí sus puntos de dolor, observá cómo se mueve, qué le molesta, qué no encuentra.
Y después diseñás, no al revés.
Pero, muchos empiezan por el final. Hacen primero una página de Facebook, le meten dinero a los anuncios… aunque son B2B. Y sus compradores ni siquiera están ahí. ¿Por qué no mirar a LinkedIn, donde sí están los encargados de compra? ¿Por qué no parar un momento a investigar antes de lanzar?
El diseño no es solo estética. Es también una forma de pensar. Es construir desde la verdad.
Desde mi punto de vista… ¿Cómo deberían sonar una Misión y Visión?
Voy con un ejemplo real, así en crudo: estoy tomando café. Si yo fuera esa marca de café, escribiría algo así:
Misión: Comprender las principales necesidades y gustos de los consumidores de café en Nicaragua.
Visión: Crear una comunidad orgánica de embajadores de nuestra marca.
¿Y por qué embajadores de marca orgánicos? No es mejor ser la referencia del mercado
Porque ellos son mis compradores. Los que suben a sus historias de Instagram que mi café es su favorito. Son mi mejor medio de difusión, sin que yo les pague. Es ahí donde realmente se mide la calidad: cuando alguien recomienda lo que ama, sin que se lo pidas.
Ellos serían mis mimados. Les pediría su WhatsApp o correo (sin ser invasivo, obvio) para mandarles tips sobre cómo aprovechar propiedades del café, cómo guardarlo, cómo desintoxicarse de cafeína si es necesario, y también para preguntarles cosas como:
¿Qué saborizante les gustaría que sacáramos? ¿Uno con miel? ¿Algo cítrico café con naranja para los que aman el café ácido? diga que yo apunto!
Esa sería mi visión: tener una comunidad real, cercana, que converse conmigo, que me ayude a construir el producto, que lo defienda no por contrato, sino porque lo siente suyo.
Ir al grano. Ser simple. Ir a lo esencial.
Mi razón de ser no es “satisfacer necesidades con altos estándares de calidad”. ¿Cómo voy a satisfacer algo que ni siquiera entiendo? O solo digo entender sin preguntar.
Es más profundo que eso. A veces el cliente no sabe lo que quiere. Y ahí entra el trabajo real: investigar, observar, preguntar, desmenuzar el origen de ese deseo.
Ahí empieza el verdadero diseño.
Una reflexión personal
Porque ya basta de actuar en automático. El diseño no es repetir lo que hacen todos. Es escuchar. Es cuestionar. Es proponer desde lo real.
Y sobre todo, es actuar distinto si queremos resultados distintos.



